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Traumatismo dental

Los traumatismos dentales son muy frecuentes en niños y muchas veces la madre acude con el niño traumatizado trayendo algún trozo de diente en la mano. Como en el caso siguiente: el chico había recibido un golpe mientras jugaba en el patio del colegio y como consecuencia trae un diente roto:




Desafortunadamente, la fractura del diente se ha complicado con la exposición de la pulpa (nervio) con lo cual el tratamiento correcto consiste en hacer la endodoncia antes de la reconstrucción casi completa del diente. Se puede ver la exposición del nervio que está sangrando:



La endodoncia en los dientes permanentes jóvenes no es fácil ya que el diente no tiene la raíz completamente formada y tiene las paredes muy finas y el ápice muy abierto. Realizamos la endodoncia y la reconstrucción del diente. Para asegurar el sellado apical se utiliza en este caso un material especial (MTA).



Y el niño puede volver a sonreir, además de estar libre de dolor:



La encía está todavía inflamada y sangra un poco pero con tratamiento e higiene cuidadosa se va a recuperar muy pronto.
En otros paises existe la costumbre de que los niños lleven protectores bucales siempre que salgan a jugar o hacer deporte. Es una costumbre excelente puesto que salva muchos dientes. Desafortunadamente esta costumbre no está implementada en España pero sepan que el dentista le puede hacer al niño un protector a medida que puede llevar con tranquilidad y sin miedo de perder algún diente.


Traumatismo dental

El paciente acude a la consulta un lunes después de haber recibido el fin de semana anterior un puñetazo en la cara. El golpe le había desplazado dos incisivos superiores que se veían más largos sin poder cerrar bien. La zona estaba muy dolorida, la encía y los labios lacerados.
Bajo anestesia se le recolocan los dientes y se ferulizan (se solidarizan entre sí) para mantenerlos en posición. En las imágenes se aprecia que los dientes son más largos antes del tratamiento. Se ve también la zona edematosa y lacerada.




Con una radiografía se comprueba la colocación de los dientes, se medica al paciente y se le cita para las revisiones.



En estos traumatismos en los que los dientes sufren un gran desplazamiento, el paquete vasculo-nervioso del diente (nervio) no se conserva íntegro y casi siempre es necesario realizar endodoncias para prevenir infecciones y reabsorciones radiculares.



En las revisiones se comprueba la recuperación de los tejidos y el estado de salud.



El tratamiento no acaba aquí, el paciente tiene que volver para el seguimiento necesario en estos casos de traumatismo.

Traumatismo dental en niños

Con cierta frecuencia, los niños sufren traumatismos mientras juegan y pueden perder completamente sus dientes, proceso llamado avulsión. Se trata de una situación de emergencia en la cual el éxito del tratamiento depende de la pronta actuación tanto del profesional como de los padres.

Presentamos el caso de un niño de 11 años que perdió sus incisivos centrales superiores en un accidente mientras jugaba en la piscina. En el trauma los dos dientes permanentes se salieron completamente de su arcada, lo cual le causó gran dolor, sangrado y lesión de los tejidos blandos de alrededor. El niño acudío una hora después del accidente, la madre había guardado rápidamente los dientes avulsionados en leche fresca (10 minutos tras el accidente). Es muy importante que en estos casos se acuda lo más rapidamente posible al dentista, de la rapidez depende el éxito del tratamiento. Tambíen la madre hizo bien en colocar rápidamente los dientes en leche y traerlos a la consulta.




Los dientes se recolocaron en sus alveolos tras lavado adecuado, y se ferulizaron para mantenerlos en su sitio. La colocación correcta de los dientes se comprueba con una radiografía. Se suturan las heridas de la encía y se administra tratamiento oral con antibiótico y antidolorifico, junto con enjuague oral de clorhexidina.






Dos semanas más tarde, se quita la férula y se realiza tratamiento de conductos en ambos dientes (endodoncias).





En el control a los tres meses el cambio es espectacular. El pronóstico es bueno porque los dientes fueron rápidamente conservados en leche (10 min después del accidente) y la madre acude con el niño inmediatamente a la consulta. Se consiguió evitar así, en un paciente muy joven, la pérdida definitiva de sus incisivos con todas las consecuencias negativas sobre la salud buco-dental del niño.


¿Miedo a las agujas?

El piercing en la lengua o en los labios es un adorno bastante frecuente hoy en día entre los jóvenes que visitan la consulta dental. La moda vence cualquier cosa incluso el miedo a la penetración de los tejidos blandos orales por cuerpos punzantes de diámetro considerable (piercing).






Curiosamente, muchos de estos jóvenes siguen quejándose del miedo a las agujas o al pinchazo (anestesia dental) y visitan el dentista solamente en situaciones de urgencia.

Es importante señalar que muchas veces estas urgencias son debidas al mismo piercing. Con bastante frecuencia hemos visto daños importantes causados por el golpeteo constante de la bola del piercing lingual o labial contra los dientes. Es frecuente la pérdida de hueso y de encía alrededor de las raíces de los dientes (sobre todo los de abajo y de delante o antero-inferiores). En esta imagen se puede ver como la raíz de un incisivo inferior ha quedado prácticamente descubierta provocando inflamación y dolor además de un daño difícilmente reparable.





Por tanto advertimos que los piercing provocan daños permanentes que pueden llevar incluso a la pérdida prematura de uno o varios dientes.

Un surfista feliz

Juan es un chico muy simpático y amable, tanto, que el día que se partió un incisivo superior haciendo surf, acudió igual de alegre para que se lo arreglasemos.



Como bien se puede apreciar, el diente se fracturó bastante mal y en la exploración se puede ver un cuerno pulpar expuesto (el nervio)




A Juan le tuvimos que hacer endodoncia y la reconstrucción casi entera del diente roto, así que tuvo que aguantar bastante tiempo con la boca abierta para hacerle un tratamiento bastante laborioso y delicado. Menos mal que nuestros pacientes se quedan muchas veces dormidos! Aquel día se marchó sin dolor y con su diente entero de nuevo.



Le recomendamos sin embargo que volviera para colocarle una corona, la única que puede asegurar que el diente no se le vuelva a romper en el futuro. Optamos esta vez por una corona de porcelana que ofrece una estética inigualable. Es una pena que no haya querido dejarnos reconstruirle también el borde del incisivo adyacente.