Tratamiento dental que cura la depresión

Maria acudió a nosotros tras visitar nuestra página Web. Estaba muy deprimida por el estado en que se encontraba su boca - sangrado, mal olor que la acomplejaba tanto que evitaba salir de casa e incluso besar a sus familiares. El grado de hinchazón de sus encías era tanto, que llegaron a cubrir enteramente los dientes posteriores (ver fotos).

Nos contó llorando que había acudido a muchos dentistas pero que ninguno le había dado una buena solución. Su principal problema era periodontal (inflamación de los tejidos de soporte de los dientes) y se encontraba en un círculo vicioso del que no podía salir: sabía que necesitaba tratamiento pero la falta de resultados en las visitas anteriores al dentista le inspiraba la desconfianza que la hacía evitar las clínicas dentales. Cuando se enteró de nuestra clínica decidió intentarlo una vez más.

Este era el aspecto de su boca antes del tratamiento:




Como se puede ver, llevaba un puente en la arcada superior que se le había colocado años atrás con el único fin de mejorar la estética de su sonrisa (previamente se le extrajeron los dos incisivos centrales superiores) y como sustituto de la ortodoncia que ella había rechazado. El puente estaba mal ajustado y los dientes que lo soportaban tenían movilidad pronunciada.




El tratamiento de Maria consistió en varias etapas empezando por sanear sus tejidos de soporte - encía, hueso (tratamiento periodontal). Respondió muy bien al tratamiento periodontal, mejorando de forma espectacular en cuanto al sangrado, mal olor y aspecto de sus encías; desafortunadamente, se le tuvieron que extraer (por la gran movilidad) los dientes que soportaban el puente, y en su lugar se le ajustó un puente soportado sobre cuatro implantes.






Antes y después del tratamiento


Maria está encantada con el resultado, ha recobrado la confianza en si misma y ha vuelto a sonreír. Su vida ha cambiado de forma positiva. Es una paciente muy colaboradora que acude periódicamente a sus revisiones y por este motivo tiene una boca sana.

Traumatismo dental en niños

Con cierta frecuencia, los niños sufren traumatismos mientras juegan y pueden perder completamente sus dientes, proceso llamado avulsión. Se trata de una situación de emergencia en la cual el éxito del tratamiento depende de la pronta actuación tanto del profesional como de los padres.

Presentamos el caso de un niño de 11 años que perdió sus incisivos centrales superiores en un accidente mientras jugaba en la piscina. En el trauma los dos dientes permanentes se salieron completamente de su arcada, lo cual le causó gran dolor, sangrado y lesión de los tejidos blandos de alrededor. El niño acudío una hora después del accidente, la madre había guardado rápidamente los dientes avulsionados en leche fresca (10 minutos tras el accidente). Es muy importante que en estos casos se acuda lo más rapidamente posible al dentista, de la rapidez depende el éxito del tratamiento. Tambíen la madre hizo bien en colocar rápidamente los dientes en leche y traerlos a la consulta.




Los dientes se recolocaron en sus alveolos tras lavado adecuado, y se ferulizaron para mantenerlos en su sitio. La colocación correcta de los dientes se comprueba con una radiografía. Se suturan las heridas de la encía y se administra tratamiento oral con antibiótico y antidolorifico, junto con enjuague oral de clorhexidina.






Dos semanas más tarde, se quita la férula y se realiza tratamiento de conductos en ambos dientes (endodoncias).





En el control a los tres meses el cambio es espectacular. El pronóstico es bueno porque los dientes fueron rápidamente conservados en leche (10 min después del accidente) y la madre acude con el niño inmediatamente a la consulta. Se consiguió evitar así, en un paciente muy joven, la pérdida definitiva de sus incisivos con todas las consecuencias negativas sobre la salud buco-dental del niño.